El nuevo negocio de Bilbao y Parodi

El negocio comenzó a cranearse el verano pasado. En plenas vacaciones en Las Brisas se reunieron un día a comer dos conocidos hombres de negocios: Hernán Uribe (43), gerente corporativo de administración y finanzas de Ripley; y Francisco Matthews (38), socio fundador de Netgociando.com, empresa destinada a asesorías y administración de fondos, la cual tiene más de 450 clientes. Fue allí cuando Matthews le comentó a su amigo la idea de crear una empresa destinada a la fabricación y venta de empaques para productos agroindustriales producidos en el exterior.
Sólo un par de días le bastaron a esta dupla para tener armado el puzzle del nuevo negocio. Pero necesitaban inversionistas. Qué mejor entonces que acudir a sus antiguos amigos: Juan Bilbao (47), Patricio Parodi (43), presidente y gerente general de Consorcio Financiero, respectivamente; y Rodrigo Pérez Mackenna (45), quien hasta el 31 de marzo se desempeñó como gerente general del Deutsche Bank. A los tres los citaron justo una semana después de aquel encuentro nocturno. A ellos, que ya participaban de BO Glass Container -hoy Saint Gobain Envases S.A. destinada a la fabricación de botellas de vidrio, entre cuyos socios fundadores se encuentran los empresarios Juan Obach y Félix Bacigalupo-, de inmediato les tentó la idea.
Lo que vino después de esa primera reunión en las oficinas de Consorcio fue un sinfín de otras citas. Desde marzo, los ejecutivos se autoimpusieron una tarea obligatoria: reunirse al menos una vez por semana para detallar el nuevo negocio. En mayo ya tenían definida la compañía, que este mes bautizaron como Southpack y que estará destinada a la fabricación y venta de grandes contenedores, de madera y plástico, para productos agroindustriales producidos en el extranjero: pasta de fruta procesada, como duraznos, peras y frutos tropicales; pulpa de palta y tomate; conservas y jugos concentrados, a través de la cual esperan de aquí a cuatro años facturar US$ 20 millones.
Un mercado bastante promisorio considerando las nuevas tendencias en el mundo de la alimentación. Según analistas, hoy se está produciendo un reemplazo importante de empaques por otros más sofisticados que aseguren la conservación del producto. "El mercado de envases flexibles, por ejemplo, tiene un potencial muy grande dentro de Latinoamérica", explica un experto en el rubro. Añade que también hay un factor de reemplazo. "El papel ya casi no se usa y en su defecto se ha optado por otros polímeros". Recientemente, el grupo Sigdo Koppers puso en marcha una moderna planta en Santiago que suministra la materia prima a otras empresas de la región para la producción de envases. A su vez, el grupo Said, a través de Edelpa, tiene un agresivo plan de expansión en Chile con la instalación de una fábrica en Puerto Montt, además de rentabilizar la planta que operan en Argentina.
El "pacto" con Obach
Tras enterarse del nuevo negocio, los ejecutivos del Consorcio y Rodrigo Pérez Mackenna se acercaron rápidamente al empresario Juan Obach. Esto, porque existe entre ellos un pacto de accionistas que los obliga a presentarle cualquier tipo de negocio relacionado con el packaging. Bacigalupo y Obach son propietarios de la empresa productora de envases BO Packaging (que reúne activos de la ex Carter Holt Harvey, Plásticos Warda y la división de vasos de polipapel de International Paper), que en 2005 facturó más de US$ 300 millones y está presente en cuatro países.
Fuentes del mercado aseguran que Obach quería una gran participación de la compañía que recién se estaba fraguando, y al no conseguirlo decidió dejar las puertas abiertas para reintegrarse cuando Southpack ya estuviera operando. Tan fuerte es la idea de buscar en el largo plazo un negocio complementario a BO Packaging para potenciar el área de empaque industrial, que los socios de la nueva empresa buscaron diversos terrenos, hasta que dieron con un paño de 5.000 m2 en la circunvalación de Américo Vespucio, muy cercano a la propiedad que tienen Obach y Bacigalupo para BO Packaging, ubicada en esta avenida, a pasos del cruce Panamericana Norte. Allí, instalarán una maquinaria completamente automática, que según quienes conocen de la operación es de última generación y aún no existe nada parecido a ella en Chile. La nueva tecnología está dividida en partes, por lo que los socios las importarán desde Estados Unidos y Europa, para lo cual tienen contemplado desembolsar cerca de US$ 4 millones.
Después de muchas tratativas, la propiedad quedó dividida en un 60% para BP S.A. -la sociedad a través de la cual invierten Bilbao, Parodi y Pérez Mackenna-, mientras que Matthews y Uribe se quedaron con un 40% de participación, a través de Upsaco. A esta firma, creada especialmente para la nueva aventura empresarial, invitaron a participar al ingeniero comercial Gustavo Palacios (41), hijo del hombre de negocios del mismo nombre, quien fue uno de los amigos más cercanos del fallecido empresario Javier Vial, dueño de Coresa. En esa compañía, Palacios hijo trabajó durante seis años, luego de pasar por la gerencia general de Monarch. Mientras Palacios será el único de los seis socios que estará en el día a día de Southpack, pues asumirá la gerencia general de la firma donde trabajarán 30 personas, los socios inversionistas supervisarán el negocio a través de sus cargos como directores. A la cabeza de éstos, al igual que en Consorcio Financiero, estará Juan Bilbao. La inversión inicial, que incluye línea de producción, capital de trabajo y puesta en marcha, será de US$ 7 millones.
El cerebro
El hecho de que Francisco Matthews siga trabajando de lleno para su empresa Netgociando.com, la cual formó en 2000 y cuya propiedad hoy comparte con el economista Claudio Morales y el ingeniero comercial Patricio Roncaglioto, no fue razón suficiente para que dejara de pensar en nuevas iniciativas económicas.
Quienes lo conocen de cerca dicen que la idea de crear una empresa dedicada al packaging le surgió tras analizar que las diversas maquinarias para esta industria iban quedando obsoletas rápidamente por las inmensas restricciones medioambientales que aparecen en los diversos países. Además, una fuerte red de contactos de compradores de productos de empaque en el extranjero lo habría motivado a pensar en serio en este nuevo negocio. "Mientras en Europa existen maquinarias que son manejadas por cinco personas, en Chile lo hacen entre 20 a 95 operarios, porque al ser tan antiguas, se necesita gran cantidad de mano de obra", explican fuentes del rubro. De allí, la idea de importar una moderna instalación que les permita competir con los expertos de este sector en el extranjero.
Como la industria es fuertemente competitiva en el mundo, el nombre de la nueva compañía tampoco podía ser producto del azar. Por ello es que los socios dedicaron especial interés en encontrar una marca que sonara bien fuera de las fronteras chilenas. Después de mucho escarbar, optaron por Southpack, que es entendida en el mundo entero, pero que hace clara referencia a que es una firma que produce en el sur del mundo, explican cercanos a los socios.
Como el mercado al que apuntan se concentra en un 90% en el extranjero, los nuevos propietarios de Southpack se han dedicado a viajar: han visitado gran parte de los países de América, exceptuando Canadá, y también han recorrido intensamente Europa desde hace ya varios meses. Porque la idea es conocer en detalle a sus potenciales compradores.
Además, el nuevo grupo se ha dedicado a investigar cómo funciona el rubro, llegando a la conclusión de que la única fórmula para ser rentables es seguir al dedillo las temporadas de cosecha -opuestas en Europa y América- de los productos que requerirán sus contenedores. Así, los socios apostarán a concentrar sus fuerzas en los tres meses de verano cuando se cosechan los productos agroindustriales. En Europa, apuntan, especialmente, al mercado del sur de España, al griego, al italiano y del norte de Portugal, por ser grandes productores de frutas asépticas. En el invierno boreal, la idea será atacar el mercado de todos los países de América. Desde hace un mes, los socios ya han comenzado formalmente las reuniones del directorio. El único ausente es Rodrigo Pérez Mackenna, quien este año se tomó un sabático en Australia, pero quien sigue los pasos de Southpack vía telefónica y por e-mails. El grupo ya está focalizado en fidelizar clientes, utilizando como eslogan su nueva planta que según cercanos a los dueños, recién se está comenzando a comercializar en el mundo. Mientras se da el vamos definitivo a la operación de la compañía que nació en Las Brisas, donde la mayor parte de los socios tienen casas de veraneo, el grupo se ha abocado a su última arremetida: encontrar importantes socios en el exterior, para expandir el negocio a mayor velocidad.
Los socios
Rodrigo Pérez Mackenna (45 años): MBA en el IESE, fue gerente general del Deutsche Bank desde 1999 hasta marzo de 2006.
Juan Obach (54 años): Es ingeniero comercial UC y tiene un MBA en Stanford. Es uno de los empresarios que podrían entrar a Southpack.
Hernán Uribe (43 años): Es ingeniero industrial UC y MBA de la UCLA. Antes de entrar a Ripley fue gerente de finanzas de Ultramar.
Francisco Matthews (38 años): Socio fundador y gerente general de Netgociando.com. Es el cerebro de Southpack.
Fuente. Revista que pasa 5 de septiembre
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